Ciertas estimaciones sugieren que el coronavirus se incuba entre cuatro y cinco días, pero dichos estudios se basaron en tamaños de muestras pequeñas, con datos muy limitados y obtenidos de autoinformes. Y como bien sabemos, este tipo de información puede estar alterada por mala memoria, juicios de los pacientes o la interpretación del mismo encuestador. Por eso se hacen más y más estudios sobre el periodo de incubación del COVID-19.

Carencia de estimaciones fiables sobre el período de incubación

Los investigadores carecen de una estimación fiable del período de incubación de COVID-19, y esto podría estar generando vacíos en las estrategias de contención implementadas hasta ahora.

Un enfoque que reduce el sesgo del recuerdo 

Fuente tekcrispy.com

En los principios de la pandemia, cuando empezó en Wuhan, (China) y se trasladó a Italia, España y resto de Europa se consideró que el tiempo del periodo de incubación rondaba los quince días.

Ahora con la experiencia en España, la propagación de nuevas focos de infección y el descenso de la edad de contagio se pueden tomar otras muchas estadísticas. Se ha observado que el periodo de entre ocho y quince días se mantiene mientras que se puede deducir que conforme baja la edad de la persona contagiada aumenta las posibilidades de padecer la enfermedad de manera asintomática.

Ésto la hace muy peligrosa, por que imaginemos que un joven de 25 años se contagia y acude a una fiesta en la que se encuentra con otros veinte o treinta personas, escuchan música y bailan acaloradamente. Comparten vaso o botella… Es lo más normal del mundo y como están bebiendo y bailando las mascarillas son mucho más que molestas.

Conseguimos un joven vigoroso bailando y compartiendo copas, la respiración es intensa y aunque no estornuda o tose (es asintomático) esparce saliva con su respiración, la adhiere a los vasos y la pasa a los amigos.

Considerado los ocho / diez días de incubación… de estos amigos se han podido contagiar unas cinco personas (somos conservadores en los números por que tampoco es cuestión de alarmar) estos se reúnen el siguiente fin de semana en otros grupos, se mezclan con otra población y se repite la secuencia.

Digamos que solo ocho días después podemos tener veinticinco personas contagiadas (veintiséis con el paciente cero) ¿Cuántos de éstos son enfermeros, médicos o cuidadores?… digamos que uno (seguimos sin agrandar los números) Tampoco contamos los que han ido a visitar a los abuelos (la paga se la mandan por bizum)

De todos estos pacientes ninguno tiene una enfermedad respiratoria crónica, por lo que seguimos con contagiados asintomáticos.

Sabemos que tenemos uno de los enfermos asintomático que trabaja en un hospital, o residencia de ancianos o simplemente dispensa medicinas en una farmacia. ¿Con cuántos pacientes ancianos o con problemas respiratorios va a entrar en contacto?

De todos estos jóvenes asintomáticos ¿a cuántos van a hacerles las pruebas de contagios?.

Desconozco las cifras oficiales en los países LATAM pero en España estoy seguro de que se las harán a muy pocos, aunque ese cuidador/médico/enfermero puede que se la hagan, pero como es asintomático trabajará dos días antes de tener los resultados.

¿Ven el problema? por que es muy serio.

En España se están celebrando grandes concentraciones de jóvenes, cuando se prohíben o impiden estos jóvenes se reúnen en raves o encuentros furtivos. Estamos consiguiendo muchas personas contagiadas y una expansión del virus muy grande.

Solo espero que en Latino América sean un poco más inteligentes de lo que somos en el viejo continente, por que en caso contrario ésto solo puede acabar en un desastre mayúsculo.

Entrada relacionada: Riesgo de contraer COVID19 en un elevador.

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